martes, 22 de noviembre de 2011

La creadora de "Memorias de Idhún" nos abre las puertas de su mundo

        Laura Gallego García, nacida el 11 de octubre de 1977, es originaria del pequeño municipio valenciano Quart de Poblet situado en la comarca de Huerta Oeste.

         Ya desde niña demostró sus dotes como creadora literaria con un primer libro realizado junto con su amiga Miriam titulado Zodiaccía, un mundo diferente, que nunca fue publicado, aunque está en su página web, pero que hizo que Laura supiese lo que quería hacer en la vida, nada más que escribir.

          A partir de entonces siguió creando pero no publicó nada hasta los 21 años, cuando ya estaba en la universidad de Valencia estudiando la carrera de Filología Hispánica para ser, en un futuro, profesora de literatura. Fue entonces cuando escribió su obra Finis Mundi que obtuvo el primer premio en el concurso Barco De Vapor de la editorial SM.

         Desde entonces ha seguido escribiendo y estudiando, ya que cuando acabó la carrera comenzó un doctorado trabajando en su tesis sobre el libro de caballerías Belianís de Grecia, de Jerónimo Fernández, publicado en 1579. Sin embargo durante este tiempo también publicó su gran éxito, la trilogía Memorias de Idhún que le obligó a abandonar durante un tiempo dicha tesis, a pesar de que ahora la ha retomado.

-Para empezar, cuando escribiste aquella primera obra Zodiaccía, un mundo diferente, ¿qué fue lo que te llamó tanto la atención como para que decidieses dedicar tu vida a los libros?
Empecé a escribir más o menos con 10-11 años. Para entonces ya era una devoradora de libros y me gustaba imaginarme que vivía aventuras en los mundos de las historias que leía. Empecé escribiendo algún cuento que otro y con 11 años comencé mi primera novela a medias con una amiga del colegio. Tardamos tres años en acabar aquel primer libro; a los 13 yo ya tenía claro que quería ser escritora. A los 14 tenía terminada mi primera novela y empecé a enviarla a editoriales y concursos. No hubo suerte; tampoco con la segunda novela que escribí (esta vez yo sola), ni tampoco con la tercera, ni con la cuarta... durante los años siguientes seguí escribiendo libros y relatos y participando en concursos. Sí, llegué a perder la esperanza de publicar algún día, pero eso no me impidió seguir escribiendo, porque me encanta escribir. Así que, ya que escribía, pues seguía mandando cosas... y así, a los 21 años, mi novela Finis Mundi ganó el premio Barco de Vapor de literatura infantil y juvenil. Había participado varias veces en aquel concurso pero nunca había habido suerte, hasta ese momento. Finis Mundi era en realidad mi libro número 14 (los trece anteriores no vieron la luz), pero se convirtió en la primera novela que publicaba. Y desde entonces no he parado.
-Me imagino que al ser una creadora literaria, tendrás también ciertos ídolos que te han servido de guía en tu carrera profesional ¿cuáles son pues esos autores u obras que más te han marcado a lo largo de tu vida?
Mi libro favorito, por encima de todos los demás, es La historia interminable, de Michael Ende. El segundo en el ranking es El último unicornio, de Peter Beagle. También me gustan especialmente El Ciclo de la Puerta de la Muerte, de M. Weis y T. Hickman y El Alquimista, de Paulo Coelho.
He leído mucha literatura fantástica, para jóvenes y para mayores, incluyendo, cómo no, a Tolkien, Terry Pratchett, R. A. Salvatore, Neil Gaiman, George R. R. Martin, J.K. Rowling, Eoin Colfer, Cornelia Funke, Andrej Sapkowski, Diana Wyne Jones, Jonathan Stroud, Louise Cooper... y muchos más que me dejo, seguramente.
Además, últimamente me estoy aficionando a la ciencia-ficción. Mis autores favoritos dentro de este género son Orson Scott Card, Robert J. Sawyer, Arthur C. Clarke y Philip K. Dick. A Asimov todavía lo he leído poco, es mi pequeña asginatura pendiente.
Con respecto a mis clásicos favoritos: Cien años de soledad, de Gabriel García Márquez; El Quijote, de Cervantes; La vida es sueño, de Calderón de la Barca y algunas de las grandes obras de Shakespeare, especialmente Macbeth.
-Tus obras a lo largo del tiempo han ido adquiriendo cada vez más éxito, sobre todo el estrellazo que supuso la trilogía de Memorias de Idhún, ¿qué se siente al ser tus obras tan leídas y admiradas por un público tan volátil como es el de los jóvenes?
Lo cierto es que cuando escribo mis libros no pienso en la edad de la gente que me va a leer. Escribo sobre todo lo que me gustaría leer a mí y, sorprendentemente, resulta que conecto especialmente bien con los adolescentes. Digo que es sorprendente porque yo hace tiempo que dejé atrás esa edad. Sin embargo, es un hecho que, aunque escribo lo que me gusta a mí, mis lectores tienen mayoritariamente entre 10 y 18 años. De lo cual estoy muy orgullosa, porque siempre he pensado que alguien de 13 o 14 años no es menos persona o menos lector que un adulto. Además, después de todo, se supone que los jóvenes leen poco, ¿no?
-Hay una cuestión que interesa a muchos de tus lectores y es la de si permitirás que se haga una película de dicha trilogía.
La respuesta es no. Cualquier otro rumor que hayáis podido oír o leer al respecto no es más que eso, un rumor.
Si habéis visto en alguna parte trailers o carteles de una supuesta película de Memorias de Idhún, probablemente se trate de alguna película casera rodada por fans (podéis encontrar varios trailers en Youtube). Nada que pueda verse en los cines o en DVD.
Por otro lado, no tengo la menor intención de ceder los derechos para hacer una película de Memorias de Idhún. Por muchas razones, pero, sobre todo, porque -y supongo que en esto coincidiréis conmigo- no creo que sea una historia que pueda contarse sólo en dos horas. Ni siquiera en tres películas de dos horas. Un guión de cine para una película de dos horas son unas 120 páginas. Para llevar al cine Memorias de Idhún en tres películas sólo habría dos formas: o adaptándolo todo, lo cual daría pie a una película de... ¡treinta y siete horas y media! O bien a tres películas de doce horas y media cada una. La otra opción sería, por supuesto, recortar la historia para hacer una película de una extensión razonable. Unas dos horas por película, ciento veinte páginas por guión, un total de 360 páginas. Eso significaría eliminar, sin más, ¡cerca de 1800 páginas de la trilogía! Es decir, que de las 2200 páginas que tiene Memorias de Idhún, y haciéndolo en tres películas, sólo se podrían contar 360 páginas. Por favor, aceptadlo de una vez: no se puede. Si de verdad os gusta Memorias de Idhún no os gustaría ver, supongo, una película que recortara y cambiara la historia del libro . Y si vendo los derechos eso es exactamente lo que va a pasar.
-De todas las obras que has hecho hasta ahora ¿cuál es la que a ti más te ha gustado o la que más has disfrutado escribiendo? ¿Y la que menos?
Mi favorito es Memorias de Idhún, porque es una historia que me ha acompañado durante una buena parte de mi vida (empecé a imaginarla con 14 años). No sé si es el mejor; creo que eso tendrán que decidirlo otras personas más objetivas que yo. Pero es el libro al que más cariño le tengo. El que menos me gusta es Mandrágora; creo que lo escribí de forma un tanto precipitada y no me quedó tan redondo como me habría gustado.
-Sabemos que hace poco has publicado un nuevo libro Donde los árboles cantan, ¿podrías adelantar a tus fans de qué trata esta obra?
Trata de una chica, Viana, la única hija del duque de Rocagrís, está prometida al joven Robian de Castelmar desde que ambos eran niños. Los dos se aman y se casarán en primavera. Sin embargo, durante los festejos del solsticio de invierno, un arisco montaraz advierte al rey de Nortia y sus caballeros de la amenaza de los bárbaros de las estepas... y tanto Robian como el duque se ven obligados a marchar a la guerra. En tales circunstancias, una doncella como Viana no puede hacer otra cosa que esperar su regreso... y, tal vez, prestar atención a las leyendas que se cuentan sobre el Gran Bosque... el lugar donde los árboles cantan.
-Aparte de la publicación de este nuevo libro, ¿qué otros proyectos tienes para el futuro?
Os puedo proporcionar una selección de los libros que van a salir pronto y también de algunos proyectos que puede que vean la luz en los próximos años... o no. Ojo: cualquier cosa titulada como "Proyecto" es algo que no está acabado y probablemente, ni siquiera empezado, por lo que no me parece prudente dar más información. Ni siquiera un título. Por tanto, "Proyecto Lo-Que-Sea" no es un título, sino una especie de nombre en clave. No estoy trabajando en todos a la vez, ni mucho menos. Pero todos ellos están en mi cabeza, en distintos grados de desarrollo. ¿Cuál de ellos será el próximo que empezaré a escribir? No puedo decirlo. Y como no sé cuándo terminaré mi próximo "Proyecto" y quiero evitaros tener que preguntar constantemente por ello, para despistaros todavía más, pongo varios en la lista, hala. Cuando tenga alguno de ellos lo bastante avanzado, iré proporcionando poco a poco más información, como, por ejemplo, un título de verdad, ya sea provisional o definitivo. Mago por casualidad, Proyecto Storm, Proyecto Eltanin…
Escribir mucho. Y leer más todavía. Yo empecé a escribir a los once años, y cuando publiqué por primera vez, tenía 21. Aquélla era mi novela número 14. Todas las anteriores se quedaron en el cajón. Naturalmente, no todos los escritores publican a la decimocuarta; la mayoría lo hace con su tercera, cuarta o quinta novela, algunos a la segunda y muy pocos a la primera. Así que, si quieres ser escritor, no te obsesiones con publicar lo primero que escribas. Probablemente no será tan bueno como tu segunda obra, ni la segunda será tan buena como la tercera, porque se va aprendiendo y mejorando con la práctica. Para ser escritor hay que trabajar mucho; como nadie nace sabiendo escribir, yo no creo que se trate de una cuestión de talento, sino de trabajo y de paciencia. Una carrera de letras ayuda, claro que sí, pero no es imprescindible si eres autodidacta y devoras libros de todo tipo. Hay muchos escritores famosos que fueron médicos, científicos, economistas o que no estudiaron ninguna carrera en absoluto. Lo que sí es importante es tener vivencias, cultura y muchas lecturas a tus espaldas. Y, además, a todo aspirante a escritor debe apasionarle escribir. Porque muy probablemente tendrá que escribir cientos de páginas antes de llegar a publicar algo (por eso también es aconsejable tener un "plan B", un oficio del que pueda vivir mientras trata de abrirse camino en el mundo de la literatura, cosa que puede llevarle varios años); si le gusta escribir, seguirá haciéndolo, independientemente de si le publican o no. Pero si no le gusta, si le cuesta, le cansa o le aburre, abandonará a la primera dificultad. No puedo darte recetas milagrosas para ser un escritor de éxito, para ganar un concurso o para publicar una primera novela. Para esto, como para cualquier otra cosa, hay que trabajar mucho. Leer mucho, escribir mucho y ser humilde y estar dispuesto a aceptar las críticas que te ayuden a mejorar. No dejes que el miedo te paralice. ¿Y si no valgo? ¿Y si no tengo talento? ¿Y si mi libro no es bueno? Vamos a ver, es tu primer libro, es poco probable que hayas escrito una obra maestra, hazte a la idea (para muestra, un botón: la primera novela que escribí y que nunca llegó a ver la luz). Pero eso no significa que tengas que dejarlo, al contrario. Cuanto más escribas, mejor lo harás. Se cuenta que Miguel Ángel era capaz de ver una escultura en un bloque de mármol, y puede que fuera verdad; pero la escultura no se hacía sola. Por mucho que Miguel Ángel supiera muy bien qué forma debía tener el mármol cuando acabara con él, primero tenía que esculpirlo; y esa técnica tuvo que aprenderla. Con la literatura es igual. Puede que de vez en cuando nazca un genio, pero no puedes dar por sentado que tú eres un genio; la mayor parte de las personas debemos conformarnos con llegar a ser buenos profesionales. Y eso, que no es moco de pavo tampoco, se consigue a través del trabajo y la dedicación.
En resumen: si te gusta escribir, simplemente escribe. Llegar a ser escritor profesional cuesta tiempo y esfuerzo, pero a ti te gusta escribir, así que, ¿qué problema hay? Y si no te gusta escribir... ¿por qué diablos estás leyendo esto?
#empresainf

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